
Despertador, rutina, metro, tren o
autobús abarrotado, atasco. Eso nos ofrecen las mañanas en su
sociedad. Horarios, más rutina, precariedad, robo de nuestro tiempo
para enriquecer a ese parásito llamado antaño patrón. Obediencia a
tu jefe, cansancio. Eso nos ofrece nuestro día a día en nuestro
trabajo. Y si no, el paro y el desempleo cuando nuestro empresario
decide que, como mercancía que somos para él, ya no le
valemos.
Hipoteca o alquiler, pago de deudas. Eso nos asfixia
si queremos disfrutar de necesidades básicas como una vivienda y una
vida digna. Ocio alienante, centro comercial, viajes a
espacios-decorados artificiales para el turismo, fútbol y consumo y
más consumo de banalidades y cosas innecesarias. Eso nos ofrecen
para paliar el aburrimiento cotidiano los fines de semana, para
recargar las pilas y volver al tedio de nuestra rutina diaria.
Vota
a tu partido, vota a tu comité de empresa, vota en las elecciones
sindicales, manifiéstate pacíficamente, tolera la desigualdad y la
injusticia, cree en la democracia. Eso nos ofrecen frente a nuestro
malestar que crece día tras día. Seamos ciudadanos, correctos y
educados. Defendamos sus valores egoístas, deleguemos nuestros
asuntos y responsabilidades en jueces y políticos. En resumen,
seamos personas obedientes y sumisas.
Pues resulta que
nosotras nos negamos a asumir y aceptar lo que nos viene impuesto. No
aceptamos el papel sumiso y obediente al que el Estado y el Capital
nos relegan. Rechazamos de lleno la muerte en vida de sus migajas.
Nosotras, al igual que tú, somos personas trabajadoras, desempleadas
o estudiantes, pero también somos anarcosindicalistas.
Luchamos
en nuestros centros de trabajo y de estudio, en nuestros barrios y
pueblos, contra aquello que nos explota y oprime en nuestro día a
día. No delegamos en terceros y ni mucho menos en liberados
sindicales o comités de empresa. Nosotras utilizamos las armas que
tenemos a nuestro alcance, como el apoyo mutuo y la acción directa
(aquella acción sin intermediarios que parte de los propios
afectados sin delegar en nadie). Aquí no tenemos líderes ni
subvenciones (ni los queremos), somos asamblearios y autogestionados.
Luchamos día a día para defendernos, como clase explotada, de los
ataques de los políticos y empresarios, la clase dominante. Luchamos
para arrancarles mejoras en nuestras condiciones de vida, sin olvidar
que nuestro objetivo es fortalecernos para cambiar el mundo, para
acabar con el Capital y el Estado.
Por eso, para nosotras, el
1º de mayo no es un día de fiesta como para los sindicatos
vendeobreros, electoralistas y apoltronados. Ni otro día en el
calendario que tenga que pasar sin pena ni gloria. Es una coordenada
más en nuestra lucha diaria y una conmemoración de la condena y
asesinato, en Chicago en 1886, de 8 obreros anarquistas en el marco
de la lucha por las 8 horas diarias. Nosotras reivindicamos el
espíritu revolucionario y transformador del 1º de mayo y no la
farsa que vemos en los telediarios. Nuestro 1º de mayo es un día
más de lucha contra sus reformas, sus recortes y su podrido sistema.
No basta con marchar un día, es mediante la lucha en nuestros
puestos de trabajo, organizándonos con nuestros y nuestras
compañeras, de forma horizontal e igualitaria, como verdaderamente
amenazamos el orden de las cosas. Organízate y lucha.
1º DE MAYO REVOLUCIONARIO
Todas juntas a la Anarcosindical que
no pacta ni se vende.
SIN SUBVENCIONES SIN LIBERADOS SIN COMITÉS
MANIFESTACIÓN
MIÉRCOLES 1 DE MAYO 12:00h PLAZA DE LAS FLORES CÁDIZ